
Más allá de sus necesidades básicas, todos los seres vivos necesitan cariño, juego y una rutina sana que les permita desarrollar las características propias de su especie. Cubrirlas es preocuparte por su felicidad.
Aliméntalo correctamente
Una buena alimentación no es la que más le gusta o acepta, aunque eso también importa, sino la que cubre sus necesidades nutricionales, que además cambian con la edad. Hay distintos formatos: pienso seco, comida húmeda o comida BARF. Déjate asesorar.
Por motivos de salud puede necesitar una dieta especial. Los veterinarios sabemos que las enfermedades no siempre se curan solo con medicinas: a veces, durante un tratamiento, hay que cuidar también el manejo higiénico (hacer o evitar ciertas cosas) y dietético (comer o evitar ciertas fórmulas).
Agua siempre disponible
Debe tener agua limpia y fresca a su disposición durante todo el día. Si no es apetecible, puede beber menos. Es tan fundamental como para nosotros y condiciona, entre otras cosas, la función renal y la termorregulación.
Espacio y posesiones propias
Bajo tu supervisión, respeta que a veces quiera ir a su aire. En casa, para descansar o desconectar, necesita su propia cama y sus juguetes al alcance. En los paseos, tiempo para curiosear, oler (¡muy importante!) y socializar con otros animales, no siempre de su especie.
Hablemos de juguetes
- El juego promueve una buena salud mental. Usa juguetes adecuados a su edad y tamaño: uno inadecuado puede crear problemas.
- Deja que se luzca durante el juego y felicítale por lo que te interese reforzar.
- Evita los juegos de contacto, demasiado competitivos o en los que ganas siempre tú: conducen a la frustración y, más tarde, a conductas indeseadas.
- Muéstrale que eres feliz jugando con él. Eso también crea vínculo.
Actividad
El ejercicio es fundamental para que se desarrolle, se divierta, se desahogue y mantenga unas buenas articulaciones y músculos.
- El ejercicio del cachorro es el juego. No hay que abusar durante el crecimiento: querer que desarrolle músculo antes de que termine de crecer puede limitarle más adelante.
- Hay que adaptarse a su edad, sobre todo a partir de los 7 años.
- Todos los perros deben pasear como mínimo media hora al día; lo ideal es hacerlo tres veces. El confinamiento excesivo afecta a su salud social y mental.
El paseo es su momento, el que espera contando los minutos, y también fortalece el vínculo con sus tutores.
Higiene: pelaje, ojos, oídos y uñas
- Cepíllalo desde cachorro: se acostumbrará a sentirse cómodo y aseado.
- Los perros son muy limpios, pero ya no viven en su medio natural, donde los elementos ayudan a eliminar el pelo muerto, gastar las uñas y limpiar los dientes.
- Vigila su pelaje, dientes, ojos y uñas (si tocan el suelo es que no las gasta y le pueden doler). Son cuidados que ayudan a reconocer o prevenir enfermedades.
- Usa productos específicos para su tipo de piel y pelo, y revisa con regularidad orejas, ojos y uñas.
- Desparasítalo: forma parte de su bienestar y de la seguridad de toda la familia.
Cuidado emocional
La OMS define la salud como un estado físico, psíquico y social, y un perro también necesita sentir cariño, seguridad y, sobre todo, confianza. Los perros son muy sociales y deben interactuar con otros animales y personas. Tengamos con ellos comportamientos sanos: tú eres su modelo, así que no le pases tus ansiedades.
Déjanos cuidarlo
Una salud supervisada es la mayor garantía de prevención. Nos gusta que vengáis a vernos, no solo a consulta, también a pesarlo o a saludar. Con una chuche o un halago, sin pinchazos ni exploraciones, formamos parte de su rutina feliz. Las revisiones rutinarias permiten advertir situaciones que pueden pasarte desapercibidas y detectar a tiempo cualquier problema.
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Cada animal es distinto. Si quieres que Pablo valore a tu mascota, pide cita o escríbenos por WhatsApp.
Este artículo es informativo y no sustituye a la valoración de tu veterinario.
