
Es desagradable, pero la coprofagia, comer heces, es una conducta frecuente en perros. Casi siempre tiene explicación y solución.
Por qué ocurre
- Aprendizaje: los cachorros lo hacen por curiosidad o por imitación.
- Aburrimiento o estrés: sobre todo en perros que pasan mucho tiempo solos.
- Atención: si reaccionas, el perro aprende que funciona.
- Causas médicas: parásitos, mala digestión, falta de enzimas, hambre o enfermedades que aumentan el apetito.
- Dieta: pienso de baja digestibilidad o raciones insuficientes.
Cómo corregirlo
- Recoge las heces enseguida, en casa y en el paseo.
- Entrénalo con una orden como «deja», y premia cuando te haga caso.
- Dale ejercicio, juegos de olfato y compañía.
- No lo riñas a gritos: refuerza la conducta.
- Pide a Pablo que revise su desparasitación y su dieta.
Cuándo consultar
Si es repentino, va acompañado de diarrea, pérdida de peso, mucho apetito o vómitos, conviene una exploración y análisis de heces. Y recuerda: comer heces de otros animales puede transmitir parásitos, así que no lo ignores.
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Este artículo es informativo y no sustituye a la valoración de tu veterinario.
