
La artrosis en gatos es muy frecuente en los mayores, pero pasa desapercibida porque los gatos esconden el dolor y casi nunca cojean.
5 preguntas para hacerte en casa
- ¿Salta menos que antes? Si evita el sofá, la encimera o las ventanas, puede ser dolor.
- ¿Usa peor el arenero? Le cuesta entrar en bordes altos y orina o defeca fuera.
- ¿Se acicala menos? El pelo enredado o sin brillo, sobre todo en el lomo.
- ¿Está más huraño o irritable? El dolor cambia el carácter.
- ¿Duerme más y se mueve menos? Pasa más tiempo quieto y tarda en estirarse.
Qué puedes hacer
- Ofrece areneros de bordes bajos y rampas o escalones hacia sus sitios favoritos.
- Mantén el peso ideal: cada kilo de más aumenta la carga en las articulaciones.
- Pon camas blandas y a una altura accesible.
Hay tratamientos para el dolor y para proteger las articulaciones. Nunca le des analgésicos de uso humano, porque pueden ser mortales para los gatos. Pide cita y Pablo lo explora.
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Este artículo es informativo y no sustituye a la valoración de tu veterinario.
