Análisis de sangre para tu mascota: hemograma y bioquímica

Un análisis de sangre nos cuenta lo que tu perro o tu gato no puede decir. Con el hemograma y la bioquímica, Pablo revisa por dentro cómo están sus órganos y sus defensas, y te lo explica con palabras claras.

Hemograma: tus defensas y tu sangre

Cuenta y estudia las células de la sangre. Pasa el ratón por encima de cada parámetro.

RBC

Glóbulos rojos

Llevan el oxígeno por todo el cuerpo. Nos ayudan a detectar anemias y otros problemas de la sangre.

HGB

Hemoglobina

La proteína que transporta el oxígeno dentro del glóbulo rojo. Indica cómo de bien se oxigena tu mascota.

HCT

Hematocrito

El porcentaje de sangre que ocupan los glóbulos rojos. Sirve, por ejemplo, para valorar la hidratación.

WBC

Glóbulos blancos

Son las defensas. Si cambian, puede haber una infección, una inflamación o una reacción alérgica.

PLT

Plaquetas

Ayudan a que la sangre coagule. Es un dato importante antes de una cirugía.

EOS

Eosinófilos

Un tipo de glóbulo blanco que suele subir con alergias y parásitos.

Bioquímica: cómo trabajan los órganos

Mide sustancias en la sangre que nos dicen cómo funcionan el riñón, el hígado y el metabolismo.

GLU

Glucosa

El azúcar en sangre. Nos ayuda a vigilar la diabetes y el estado general.

CREA

Creatinina

Uno de los grandes indicadores del riñón. Muy útil en mascotas mayores.

BUN

Urea

Junto con la creatinina, completa el cuadro de cómo filtran los riñones.

ALT

Enzima hepática

Nos avisa de si el hígado está sufriendo, por ejemplo por un fármaco o una enfermedad.

ALP

Fosfatasa alcalina

Otra pista sobre hígado y vías biliares, también influida por la edad y algunas medicaciones.

ALB

Albúmina y proteínas

Reflejan la nutrición, el hígado y las pérdidas de proteína por riñón o intestino.

Las barras son una ilustración para que veas cómo se interpretan: el marcador se mueve dentro de una zona de referencia. Los valores reales de tu mascota los valora Pablo según su especie, edad y situación.

¿Cuándo es buena idea hacerlo?

No hace falta esperar a que algo vaya mal. Estos son los momentos en los que más ayuda.

Revisión anual o de mayores. Para detectar cambios antes de que se noten en casa.
Antes de una anestesia o cirugía. Para comprobar que su cuerpo está listo.
Cambios en el día a día. Si bebe, come, duerme o pesa distinto de lo habitual.
Tratamientos largos. Para vigilar cómo los lleva el hígado y el riñón.

¿Quieres un chequeo para tu mascota?

Pablo te explica cada resultado y te dice qué significa para tu perro o tu gato. Pide cita y lo organizamos.

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